Un tipo vuelve a su casa después de haber estado con su amante y mientras se estaba arreglando se ve un terrible rasguño.
Preocupado el tipo por lo que le pueda replicar la mujer, entra a la casa y justo ve pasar al gato, entonces le pega una terrible patada y el gato sale volando y gritando: ¡miaaauuuuu! ¡miaaauuuuu!
Entonces viene la mujer corriendo y le dice:
- Pero, querido, ¿qué pasó?
- Nada, este gato que me atacó y me rasguñó.
- Si, mi amor, mátalo, mátalo que a mi me dejo un terrible chupón aquí en el cuello...


Jajajajaja
ahora resulta
que toda la culpa
es del pobre gato.
Jajajajaja.
Un beso rosa.
Tabatha.- Pues alguien tenía que ser el culpable jejej
Buen fin de semana un abrazo amiga ..